Su diseño está inspirado en la purificación del alma que anhela a Dios, pero que aún no lo alcanza plenamente.
Es un recordatorio diario de que el mayor sufrimiento no es el fuego, sino la ausencia de Aquél que es amor eterno.
Este mug devocional te invita a reflexionar, cada mañana, sobre el destino del alma que se aleja del Creador.
Que tu oración, tu vida y tus decisiones no posterguen lo que solo Su misericordia puede restaurar.
Porque solo en Él —Camino, Verdad y Vida— encontramos la luz que no se apaga.
Capacidad: 11 onzas (325 ml aprox.)
Isaías 59,2
“Son sus culpas las que cavaron un abismo entre ustedes y su Dios; sus pecados le han hecho volver su rostro.”